Un recorrido de mil millas, inicia con el primer paso.

Caminemos juntos hacia la justicia social y el fortalecimiento de nuestros valores ciudadanos, te invito a leer mis pensamientos y a compartir los tuyos.

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lunes, 27 de diciembre de 2010

Un 4% para limpiar la Basura

Por: Elizabeth Mateo Perez*


Hay que limpiar la basura cada vez que nos retiramos de la vigilia frente al Congreso Nacional. Así reclamamos nuestros derechos, pacíficamente, sin desacato, respetando el espacio de nuestra ciudad y el Medio Ambiente.


República Dominicana es de los dominicanos y dominicanas, pero hasta para entender que hay que limpiar la basura, se necesita un 4%. Mayor inversión en educación en valores dentro de las aulas, a ver si de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba aprendemos para qué sirve la Constitución.

Cumplir la Constitución es asunto de todos, no importa nivel económico, clase social, color de piel, sexo, posición política o empresarial. Su cumplimiento es un deber ciudadano, un deber legal, político, moral y patriótico. El que incumple la Constitución es entonces, un mal ciudadano, un ilegal, mal político, inmoral y antipatriótico, puesto que la Constitución es la norma suprema de un Estado, donde se consagra la voluntad popular y de donde emanan los principios de convivencia social y política de un pueblo.

Somos un pueblo constantemente gobernado por un conjunto de incumplidores de la Ley, indolentes e inmorales. Incumplidores porque demuestran con actos y hechos que no les importan las leyes ni la Constitución de la República, emanando actos ilegítimos desde sus curules (Sun Land, indultos a corruptos, Peme, Renove, Presupuesto injusto, caso Bono-gas). Indolentes, porque ante los reclamos de justicia social de una sociedad abandonada, miran al otro lado. Inmorales, porque constantemente en tiempos de campaña vociferan discursos pro Patria, pro Pueblo, y cuando el destino les ha dado la oportunidad de cumplir sus promesas, la Patria y el Pueblo quedan en el olvido.

Los funcionarios públicos gozan de una doble condición debido al privilegio otorgado por el pueblo de ocupar una posición política para legislar, administrar justicia o gobernar; Al incumplir la Ley son doblemente ilegales, doblemente inmorales, doblemente antipatrióticos.

Hoy, los dominicanos nos unimos en un solo reclamo: un 4% para el sector Educativo. Un solo reclamo: al Presidente que cumpla con la Constitución y la Ley. Un solo reclamo: Al Ministro de Hacienda que cumpla con la Constitución y la Ley. Un solo reclamo: Al Congreso Nacional que cumpla con la Constitución y la Ley. Un solo reclamo: que este pueblo está Jarto de que los que doblemente deben salvaguardar y cumplir las Leyes, sean los primeros en crear un Estado de anarquía e ilegalidad constante.

Aprendamos a limpiar los escombros AHORA, antes de que sea demasiado tarde.



*Escrito el 30 de noviembre del 2010, la autora es abogada, actual presidenta del Movimiento Cívico Toy Jarto, pero Creo en Mi País.


APOYEMOS EL 4%


Articulo publicado en ENFOQUES de Noticias SIN, disponible en: http://www.noticiassin.com/?s=un+4%25+para+limpiar+la+basura

jueves, 12 de agosto de 2010

"OSADÍA", (a propósito del Día Internacional de la Juventud)

Mi juventud es parcho mal pensado, estigma elevado y promesa sin tiempo,
Mi voz se escucha a sí misma, mas hacia afuera callan mis gritos impetuosos, bajo la falacia de "ser" para un mañana;
Y qué soy en el presente? Deja de marchitar mis pétalos florecientes.



Qué soy si no puedo hablar? Qué soy si no puedo sentir? Expresarme, Vivir, Arriesgar, Pensar,
Soy joven para qué? Para gastar mis fuerzas y energías en vanidades?
Por qué me maltratas cuando decido ser ciudadano (a)?
Necesito un doctorado para ser escuchado (a)?



Me levanto y deseas mi caída,
Que no aspire ni respire mientras viejos robles vivan;
Me levanto, te cuestiono y actúas a mis espaldas,
Me levanto, te propongo y desechas mis ideas en el zafacón de tu ignorancia.



Mi juventud la consideras una bondad para tus fines, me conquistas para marcar tu rostro;
Mi juventud la consideras un contenido para acercar las masas silentes, mas oyes sin escucharme;
Mi juventud te ha parecido una amenaza y el relevo es un mito y ya las fiestas me cansan;
Mi juventud está vacía de ensueños, harta de promesas, en búsqueda de certezas y todo es incierto.



Guarda tus discursos fotocopiados, empieza con vehemencia a corregir tus faltas,
Dime con tu ejemplo cómo se construye un sueño de Nación, no pretendas captarme con una ovación;
Mi júbilo se acaba cuando deseas corromperme, abre los ojos hacia un horizonte diferente,
Ya no soy parte de una juventud taciturna, soy alma que florece y habla,
Que escucha y propone, que se atreve y toma decisiones;


Cuando me escuches para gobernar, y no pongas precio a mi dignidad,
Cuando respetes mi libertad, y no me censures por mi edad,
Cuando no busques en mí una seguidora de lealtad desmedida, sino un ente de decisión,



Cuando me permitas reclamar sin ser hostigada;
Y diferir de tus ideas sin ser quemada en la hoguera;
Allí, entonces, renacerá la esperanza de una juventud ansiosa, heterogénea



Mi juventud no está a la venta,
Y mi presente no es permutable,
Mi juventud no es del futuro, esas palabras tuyas me adormecen,
Y cuando despierte esta lozanía, ninguna artimaña podrá detenerle.




Elizabeth Mateo P.
12 de agosto 2010

sábado, 12 de junio de 2010

AVE DE PASO.

Solo puedo sentir que soy ave de paso;

Que la vida no es justa, tiembla, se quiebra,

No encajan los pedazos de la carne si se rompen una vez,

Se desangra la alegría de ver tantas lágrimas caer,


Sueños van y vienen, se van y vuelven, emprende su búsqueda el viajero,

Más no encuentra paraíso alguno donde descansar,


De los escombros succiona la fuerza de los metales y se torna inquebrantable, como el acero.


Mentes brillantes se desplazan en las calles y se siente el esplendor de sus luces,

y se avivan las miradas de ensueño,


El carbón se enciende con el fuego y la llama quema las pieles marchitas de esos hombres

y mujeres luchadores,

Perviven los cerebros cansados de pensar y el pensamiento fenece,

yace en el pavimento cual si fuere un malhechor.


La podredumbre del cuerpo se adentra en los albores de las ciudades y he ahí el lamento,

de aquel vaho afable, comparable con aromas dulces, tiernos, salvajes y violentos.

Expulsa el hombre las toxinas y se adentra en el aire, en la suciedad,

mezclando idealismos burdos con ideas brillantes

Y vuelve el poeta a la muerte, y vuelve la vida a fallarle.


Mas sólo en su sombra se desviven sus cantares, es su luz,

la que resalta cuando la pluma traza sus últimos versos,

Es ahí en las tinieblas que los pájaros cantores titiritan de orgullo,

y el hombre se convierte en ave de paso, dejando huellas inscritas en el suave toque de la arena, caminos perdidos que las olas del mar besan y se llevan.




TIEHLZAB.

miércoles, 6 de enero de 2010

CAMINA, LA POLITICA TE ESPERA.

Por: Elizabeth Mateo Pérez

La redistribución del poder es un tema poco tratado en República Dominicana, tanto como lo ha sido la redistribución de las riquezas. Sin embargo, aunque la redistribución de las riquezas garantizarían un mayor bienestar a mayor cantidad de personas de la población, no menos cierto es que sin la redistribución del poder en todos sus aspectos, la democracia dominicana se hace cada vez más vulnerable hasta el punto que podría quebrantarse de manera tal, que la confianza del pueblo en el modelo político por el que hemos apostado se vea de igual forma amenazada y llegue a un colapso irreparable.

Hablar del poder ligeramente, sin conocer las implicaciones negativas de su explotación o de su acumulación en el sistema democrático es comúnmente visto en las relaciones partido-base, partido-comités y partido-partido. Somos sujeto de una enseñanza política malsana, donde nos enseñan a concentrar el poder en nosotros mismos y a no redistribuirlo para no ceder nuestras cuotas. Este pensamiento ha sido uno de los mayores legados (en el mal sentido de la palabra) del viejo autoritarismo que vivimos décadas atrás, y de un proceso llamado “democrático” al que nos enfrentamos en los gobiernos del Dr. Balaguer, cuyo mensaje también era la concentración del poder en una sola persona o en un grupo de personas, nada menos democrático. Una práctica democrática errada que surgió desde la implementación del sistema democrático en República Dominicana no se erradicará en días, ni meses, quizás en unos largos años, pero toda meta alcanzada, empieza por el primer paso, participando.

La democracia supone que todos los habitantes de un territorio gocen de las mismas oportunidades y vías de acceso que les garanticen ejercer sus derechos y por supuesto, conquistar y ejercer su poder, pero a la vez redistribuirlo hacia otras generaciones que deberán ser sujetos activos en la toma de decisiones de su propio entorno y futuro. No podemos atar a la generación de hoy a las viejas reglas de la generación de los 60, como también es inaudito concentrar los poderes políticos y sociales en los mismos personajes por más de veinte años, remontándonos a viejos esquemas y perpetuando viejos regímenes de autoridad en todas las esferas, lo vemos en los partidos políticos, las iglesias, las ONGs, incluso en la sociedad civil, que profesa ser más abierta y democrática, lo que constituye una falacia cuando estudiamos la cultura política dominicana, donde ninguno de nosotros, los dominicanos, está exento de ese autoritarismo cultural con el que hay que romper, queramos o no, somos parte de un círculo vicioso que no creamos, que nos ha sido impuesto, pero que con la indiferencia o la exclusión y la perpetuación de figuras en el poder a través de nuestros votos, contribuimos a su crecimiento y expansión.

Para que nuestro país mejore, es necesario que aprendamos el concepto del poder y de su redistribución política, social y económica, como una base sólida para la instauración de la cultura del relevo generacional y el rompimiento de viejos esquemas políticos y sociales que han quebrado nuestra democracia y han mermado la capacidad de buenos ciudadanos de integrarse al quehacer político.

La respuesta no es criticar a los que bajo viejos esquemas aprendidos desean quedarse en el poder y mutilar los sueños de las nuevas generaciones. La crítica no resuelve nada. Tampoco resuelve nada el que jóvenes talentosos del país se queden de brazos cruzados por temer ser señalados en un futuro como “políticos”, una palabra que se ha desvirtuado tanto, por el simple hecho de atreverse a desafiar a todo un sistema establecido e intentar cambiarlo. Debemos activarnos, trabajar en el aspecto político y social aquellos que poseen la vocación y han sentido el llamado a integrarse. Si no damos el primer paso, jamás llegaremos a la meta, si no nos organizamos como sociedad participando en diversas organizaciones desde partidos políticos, ONG´s, sociedad civil, no podremos llevar nuestros valores de servicio hacia esas estructuras y entonces las generaciones venideras aprenderán lo mismo que hemos vivido siempre: clientelismo, corrupción y poder concentrado.

La política y sus instituciones, como todo en la vida, depende de sus actores, que en definitiva somos las y los dominicanos, cuando se trata de afianzar la democracia en nuestro país. Hoy, la mayoría de los actores políticos son egocéntricos, cuestionables y buscan perpetuarse en el poder, por eso no creemos que las cosas pueden cambiar. Sin embargo, el mañana no depende de ellos, sino de nosotros mismos. Para que mañana el actor político sea distinto, los que piensan distinto deben participar, hacerle saber a las personas que existen ciudadanos y ciudadanas dispuestos a mejorar la política dominicana, a redistribuir el poder y los ingresos, a regirse por la ética y los valores de la verdad, honestidad y servicio. Hasta que esos individuos no dejen de guardarse para sí mismos y observar los periódicos con tragedia día a día por temor a arriesgarse, hasta que no se levanten de sus hogares decididos a luchar solo con el corazón y valores en sus manos contra décadas de corrupción y clientelismo y una sociedad que en su mayoría avala este comportamiento.

No nos dejemos engañar de los que han poseído el poder de cambiar nuestro país por años. La política no es mala, sus actores lo han sido. Vamos a adecentar los espacios políticos, y a enseñar con el ejemplo el significado de la redistribución del poder, avanzando mil millas con el primer paso: párate de esa silla, quítate la venda y camina, que la política te está esperando.